Aviones

El avión, cuyo nombre procede del francés avion, también conocido como aeronave o aeroplano, que, propulsado a motor, debe su sustentación en vuelo a reacciones aerodinámicas ejercidas sobre la superficie, que permanecen fijas en determinadas condiciones de vuelo.

La historia del primer vuelo se remonta a noticias del 28 de agosto de 1883, cuando John Joseph Montgomery realizó el primer vuelo controlado con un planeador.

Actualmente existen distintos tipos de avión que se clasifican por su uso, de forma que existen aviones civiles, que pueden ser aviones cargueros, dedicados a carga, como el Airbus Beluga y el BelugaXL o el Boeing 747 Large Cargo Freighter, conocido como Dreamlifter, que son dedicados al transporte de piezas para la construcción de aviones.

También se dedican aviones para el transporte de pasajeros, aviones médico sanitarios o contra incendios, como los aviones cisterna, entre otros, y aviones militares, entre los que hay multitud de derivaciones como cazas, bombarderos, de reconocimiento, de carga, etc.

Todo avión puede segmentarse en función de su planta motriz existiendo aviones propulsados por motores a pistón, motores turbohélice, turborreactores o incluso propulsores como los utilizados en los cohetes.

La principal base del funcionamiento de los aviones radica en la fuerza aerodinámica que se genera en sus alas, que se conoce como sustentación cuando es ascendente y que es generada por la diferencia de presiones entre las caras superior e inferior del ala.

Estructura de un avión

La estructura de los aeroplanos está compuesta por varios elementos, entre los que destacan el fuselaje, las alas, y los estabilizadores.

Así, las alas forman la superficie aerodinámica que aportará la sustentación por el efecto aerodinámico necesaria al avión, haciendo que el aire que pasa por la parte superior del ala lo haga a una mayor velocidad por la curvatura de la parte superior del ala, conocida como el extradós, bajando su presión y generando el efecto de succión, mientras que el aire que pasa por la parte inferior del ala mantiene su velocidad y presión, aumentando la sustentación que contrarresta la acción de la gravedad.

El fuselaje de los aviones es el cuerpo del avión, donde van unidas las alas y los estabilizadores horizontales y verticales. El interior del fuselaje es hueco, de forma que pueda albergar los compartimentos de carga, la cabina de pasajeros y la de control que resulta de menor tamaño en los aviones regionales, cuyos principales fabricantes son Bombardier, Embraer y ATR  y permiten cubrir rutas internas en cada país y operar en aeropuertos en donde aviones de mayor tamaño resultaría imposible, o los dedicados a la aviación corporativa que son conocidos como jets privados.

El fuselaje puede ser de distintos tamaños en función de su diseño o aplicación. En aviación comercial existen dos tipos de fuselajes, los estrechos o de pasillo único, como los fabricados por Boeing y Airbus y los de fuselaje ancho, característico de los aviones comerciales que disponen dentro de la cabina de pasajeros de un doble pasillo.

Respecto a los aviones del fabricante Boeing, destacan los de fuselaje estrecho  de la familia del Boeing 737, con las actuales variantes del 737 MAX y en cuanto a los widebody o pasillo ancho, los Boeing 787 Dreamliner, B777 y B747, conocido como Jumbo.

Por su parte el fabricante europeo dispone de una gama de aviones de pasillo único formada por la familia A320, que incluye los Airbus A318, A319, A320, A321 y sus correspondientes versiones de nueva generación A319neo, A320neo y A321neo.

Los modelo de doble pasillo son el Airbus A330, con dos versiones: A330-200 y A330-300, así como los de nueva generación A330neo integrados por el A330-800neo y A330-900neo, el Airbus A350 XWB, con sus versiones A350-900 y A350-1000, así como el A380, conocido como el superjumbo y considerado como el avión de pasajeros más grande del mundo y cuyo principal operador es la aerolínea Emirates.

Funcionamiento de un avión

En todo avión, las superficies de control son aquellas que permiten al piloto la variación de elementos móviles que integran las alas, como los flaps, spoilers, slats o los estabilizadores horizontales y verticales.

Todos estos elementos que integran los aviones actúan sobre uno de los ángulos de navegación o, como se conocen en aeronáutica, ángulos de Euler, permitiendo movimientos en vuelo que se conocen como alabeos, cuando se produce una oscilación vertical alternada entra las dos alas; cabeceos, cuando la oscilación vertical se produce entre el morro y cola del avión, o guiñadas, cuando la oscilación del morro y cola del avión es horizontal.

El motor es el encargado de impulsar al avión en vuelo generando el empuje necesario para vencer la resistencia aerodinámica en los vuelos generada por la sustentación. En tierra, la función del motor puede invertirse, de forma que el caudal de aire que sale de los motores sirva para frenar al avión cuando aterriza.

El tren de aterrizaje es el elemento imprescindible para garantizar el desplazamiento de los aviones en el aeropuerto. Existen dos tipos de trenes de aterrizaje, los retráctiles y los fijos, si bien estos últimos se encuentran únicamente en los aviones ligeros.

Los instrumentos de control son otro de los elementos que se integran los aviones y reúnen a todos aquellos sistemas mecánicos o electrónicos, conocidos como aviónica, que permiten al piloto el conocimiento de todos los datos necesarios para los vuelos, así como el estado de todos los sistemas que integran un avión y poder realizar todas las maniobras de vuelo, así como las que se requieren en aeropuertos.

Otro tipo de aviones o aeronaves son los denominadas no tripulados en las que se incluyen los drones, y cuyo vuelo se realiza sin tripulación a bordo.

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